Wednesday, April 30, 2008

Un aniversario diferente: 7 años de bendiciones.

Hemos sido bendecidos con un año más de compartir nuestra vida juntos.
Creo que en nuestro primer año de casados jamás pensé que nuestro séptimo aniversario estaríamos celebrándolo en Ecuador.
Fue un aniversario diferente, nuestro estilo de vida ha cambiado y ya no tenemos la solvencia económica de años atrás. Ante ello no sabía exactamente como celebraríamos nuestro aniversario, ya no podíamos darnos el lujo de irnos de “fin de semana” o “una cena elegante en un sitio agradable”, o de darnos “ese regalo esperado” (algún bien material que deseábamos y aprovechábamos estos momentos para comprárnoslo). Ahora sería diferente.
De lo que sí podía estar segura, era de nuestro intercambio de “cartas”: una carta, que año tras año nos escribimos, la cual resume el año que hemos pasado juntos y los retos que hemos enfrentado; donde recordamos nuestra “decisión de amarnos hasta la eternidad”; donde nos honramos y valoramos; donde agradecemos al Señor por su fidelidad en nuestro matrimonio. Y ese día así fue: leer juntos lo que él representa para mí y lo que yo represento para él. Y por supuesto, mis rosas hermosas que mi marido había comprado con antelación…

Mas la generosidad del Señor nos superó: nuestros hijos nos prepararon una comida deliciosa! Jamás había pasado mi aniversario rodeada de “hijos”. Y para nosotros fue un gran gozo, una gran alegría sabernos amados por estos chicos. Ahora explico. Estos 2 chicos: Mauricio Rodríguez de la comunidad de Bogotá y José (Pepe) Monroy de la comunidad de Guayaquil; así como las chicas: Belén Velarde de la comunidad de Guayaquil, Melissa Blanco y Marcela Pérez de la comunidad de Costa Rica, Daniela Villavicencio de la comunidad de Guayaquil y Diana Símbala (aunque por cuestiones personales no pudo acompañarnos físicamente)de la comunidad de Quito. Todos ellos son chicos brechistas (misioneros voluntarios por cierto tiempo). Ellos han llegado a ser parte de nuestro matrimonio, de nuestra familia. Hemos compartido servicios, reuniones, el Verano en Misión; y lo más importante, hemos compartido nuestras vidas, retos, luchas, dificultades, lágrimas, así como nuestros sueños, anhelos, deseos por construir este baluarte, nuestro “celo por el Señor”, nuestras “locuras por el Señor”. Tiempos de alegría, de bromas, de conversaciones largas, de compartires, de recuerdos, han forjado nuestra amistad, nuestra hermandad, nuestra ahora “familia brechista”, por ello son nuestros “hijos” (aunque prestados por este tiempo, mas la relación que se ha forjado en el Señor, sé que perdurará por siempre). Mi esposo y yo les queremos mucho, son ya parte de nuestra vida, de nuestro corazón y de nuestra intercesión. Y desde estas líneas les agradezco infinitamente por su amor, por su entrega al Señor, por abrirnos sus corazones, por permitirnos ser parte de “su brecha”, ser parte de sus vidas, ser su familia en Ecuador.
Conversando con mi esposo me comentaba que en sus tiempos de preparatoria, de colegio, él veía como sus compañeros de clase preparaban algo especial para el aniversario de sus padres. Y por nuestra vida sin hijos, él pensaba que esto nunca iba a suceder…y cuando estos chicos nos dieron la sorpresa, él se sintió totalmente amado y consentido no sólo por ellos, sino también por el Señor; agradeciéndole por cumplir este deseo que guardaba en su corazón.
Así que nuevamente, gracias “hijos”, gracias por todo ese amor, por permitirnos ser su familia en Ecuador.

2 comments:

Olivia said...

Queridos míos

Un abrazo grande desde aquí hasta allá.

Les quiero mucho...

7x7 años más!!!!

Belencita said...

Papi, mami yo los amo demasiado y ustedes lo saben para mi fue un verdadero honor poder estar con ustedes en su aniversario! saben que los admiro mucho por toda su entrega y amor mutuo y a los hermanos! gracias por realmenete aceptar a estos 7 locos como hijos propios, pos amarnos como hijos, por cuidarnos y apoyarnos en todos los momentos de nuetra brecha!
los amo!!!!
Belen